El herpes labial en el embarazo

La causa más frecuente de infección por herpes en los bebés recién nacidos es el tipo 2, es decir, la variedad de la enfermedad producida por el virus HSV-2, que se contagia en el parto natural cuando la mamá tiene un brote activo de herpes genital.

No obstante, aunque es bastante raro, los bebés también pueden infectarse durante la gestación con los virus HSV-1 o HSV-2, incluso cuando la mamá sólo tiene herpes labial.




Cabe destacar que los casos de mujeres embarazadas con herpes labial son bastante comunes, pues más del 80% de los adultos ya ha sido expuesto al virus.

Los riesgos del herpes labial en el embarazo

herpes labial en el embarazoCuando el bebé contrae herpes en el vientre materno, puede aumentar el riesgo de tener complicaciones graves, como las siguientes:

– daños cerebrales;

– enfermedades oculares, tales como la coriorretinitis (una inflamación de la retina y la coroide);

– lesiones en su piel (ampollas y llagas).

Aquellos bebés que sufren daños cerebrales, suelen presentar algunos síntomas característicos: respiración rápida, gruñidos, apnea, tendencia al sangrado, ictericia (aspecto amarillento), cianosis (aspecto azulado), letargo, convulsiones e hipotermia (temperatura corporal baja), entre otros.




Incluso recibiendo un tratamiento apropiado, al crecer estos niños podrán tener algunos problemas de aprendizaje.

Como puedes ver, esta enfermedad puede ser muy peligrosa para tu bebé, no obstante, no es recomendable tratarla con fármacos en el embarazo para no perjudicarlo.

5 tips para mejorar el herpes labial naturalmente

Si estás embarazada y tienes herpes oral, es mejor que intentes mejorarlo de forma natural.

A continuación, te proporcionamos algunos tips que podrán ayudarte a aliviar los síntomas o a acelerar la cura de un brote cuando hayas notado sus primeros signos:

1- Pon una bolsa de hielo o frota directamente un cubito sobre el brote.




En muy poco tiempo te ayudará a aliviar el malestar y el dolor.

Si logras hacerlo cuando sientas los primeros signos por 10 minutos a cada hora, dificultará la propagación del virus desde los nervios hacia la superficie de tu piel.

2- Pon vaselina sobre la zona afectada de tu piel y alrededor de la misma.

Con esto, evitarás que tu piel se reseque y se agriete, con lo que quedaría aún más sensible a los brotes.

3- Prepara una pasta con almidón de maíz (maicena) y agua.

Déjala bien gruesa y aplícala sobre las lesiones.

Deja que se seque bien y luego enjuágate con abundante agua.

Esto te ayudará a acelerar la cura de las lesiones.

4- Hierve un poco de agua y ponle dentro una bolsita de té (verde o negro) por 5 minutos.

Luego aplica la bolsita sobre las lesiones por 5 minutos.

Esto te ayudará a acelerar la cicatrización y a formar una costra, que desaparecerá en pocos días.

5- Hierve una taza de agua, agrégale tres hojitas de salvia y déjalas macerar.

Añádele una cucharadita de jengibre en polvo y mézclalo bien.

Toma diariamente varias tazas de esta infusión, que te ayudará a acelerar la cura de tus lesiones.

Colaboración: Milton, de Tratamientos del Herpes.

Esperamos que te sean útiles estas informaciones sobre el herpes labial en el embarazo.

Si tienes herpes labial o genital, te recomendamos que conozcas:

Un método natural para tratar el herpes.

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Cómo se contagia el herpes zóster.


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