La psoriasis eritrodérmica

La psoriasis eritrodérmica, también denominada “exfoliativa”, se caracteriza por el enrojecimiento (eritema) generalizado de la piel, afectando a por lo menos el 90% de la superficie corporal.

En este tipo de psoriasis, la piel se queda muy roja, caliente y se descama abundantemente, perdiendo sus funciones de protección contra la pérdida de calor y líquido.




Causas y factores desencadenantes de la psoriasis eritrodérmica

Este tipo de psoriasis puede originarse por diversos factores, tales como una infección, estrés emocional, eczema, quemaduras graves, alcoholismo o la alergia a ciertos medicamentos, entre otros.

Epsoriasis eritrodermical uso excesivo de esteroides orales o su retirada repentina, también puede desencadenarla.

La suspensión inmediata del tratamiento realizado con ciertos medicamentos para la psoriasis también puede ser un factor desencadenante.

Síntomas de la enfermedad

A continuación puedes ver cuáles son sus principales síntomas:

– Severo enrojecimiento generalizado de la piel;

– Descamación de la piel en buena parte del cuerpo;




– Aspecto de piel quemada;

– Dolor y picazón intensa;

– Deshidratación;

– Temperatura corporal inestable e hipotermia (en especial en los días más fríos), con posibles episodios de temblores;

– Infección grave, potencialmente mortal;




– Ritmo cardíaco acelerado que puede causar insuficiencia cardíaca;

– Desnutrición, con pérdida de proteínas debido a la descamación de la piel;

– Hinchazón, especialmente en la región de los tobillos;

– Neumonía.

Ocasionalmente, ésta puede ser la primera manifestación de la psoriasis, pero por lo general aparece en la psoriasis vulgar en placas o en la psoriasis inestable, empeorando de manera progresiva, en placas crónicas.

Como la psoriasis eritrodérmica constituye una enfermedad dermatológica grave, habiendo un brote es indispensable que se busque ayuda médica urgente.

Normalmente se requiere tratamiento hospitalario, pues pueden aparecer complicaciones potencialmente mortales.

Un cuidador regulará la temperatura corporal del paciente y, habiendo necesidad, le administrará líquidos por vía intravenosa, además de suministrarle los medicamentos y suplementos nutricionales que el médico pueda haberle indicado.

En las primeras etapas de la enfermedad, el uso de compresas húmedas para enfriar la piel y de emolientes para suavizarla, puede ser de gran ayuda para el paciente.

Es importante destacar que no es muy común que este tipo de psoriasis vuelva a ocurrir en pacientes que ya la tuvieron.

Sin embargo, algunas personas pueden ser más propensas a tener nuevas crisis, sobre todo aquéllas que tienen psoriasis inestable, en que las placas se agrandan repentinamente o se forman nuevas placas.

Colaboración: Jorge, de Remedios naturales para la psoriasis.

Esperamos que te hayan sido útiles estas informaciones sobre la psoriasis eritrodérmica.

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