La rosácea granulomatosa

La rosácea granulomatosa, también denominada rosácea lupoide, no está considerada oficialmente como un subtipo de la enfermedad, sino que es una rara variante clínica de la rosácea papular.

Se caracteriza por presentar lesiones inflamatorias severas con aspecto de nódulos infiltrados, con aspecto de jalea de manzana, y por el desarrollo de pústulas y bultos en la piel facial, además del típico enrojecimiento capilar.




En ciertos casos pueden aparecer costras en la superficie, por lo general con un fondo eritematoso.

Popularmente, podría decirse que este tipo de rosácea se caracteriza por la presencia de granos inflados en la nariz o las mejillas.

rosacea granulomatosaQué es la rosácea granulomatosa

La primera vez que se habló científicamente acerca de esta enfermedad fue en 1917 y se pensaba que podría tener alguna relación con la tuberculosis.

Sin embargo, muchos años después, un estudio con pacientes demostró que las dos enfermedades no estaban relacionadas.

Pero fue sólo en 1970 que un estudio llamó la atención para una distinta forma de rosácea caracterizada histopatológicamente por la presencia de granulomas epitelióides.




Las condiciones para el diagnóstico de la rosácea granulomatosa son las siguientes:

– la enfermedad tiene curso crónico, no remitente;

– se presenta con pápulas rojizas sobre una base eritematosa e infiltrada.

Clínicamente se distingue de la rosácea clásica por la localización de las lesiones, que generalmente ocurren en la superficie lateral de la face, nariz y en el cuello, abajo de la mandíbula.

En muchos casos, inicialmente pueden presentarse lesiones papulares eritematosas pequeñas, que con el tiempo se transforman en lesiones de aspecto nodular mayores.

Además, pueden ser acompañadas de lesiones pustulosas, lo que aumenta notablemente el tamaño de la nariz.




Es importante destacar que el tratamiento antibacteriano ayuda en pocos casos.

Es más, por lo general, los antibióticos no son efectivos para este tipo de rosácea y muchas veces se requiere un tratamiento más serio, como la dermoabrasión, el láser o incluso una cirugía plástica.

Pero en todos los casos, se recomienda la baja exposición a los rayos solares para no empeorar las lesiones.

Colaboración: Susana, de Cómo tratar la Rosácea.

Esperamos que te hayan sido útiles estas informaciones sobre la rosácea granulomatosa.

Si tienes rosácea, te recomendamos que conozcas:

> Un método natural para tratar la enfermedad.

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