Las hemorroides trombosadas

Actualizado el 28/05/2017

Las hemorroides trombosadas son aquéllas en las que se ha formado un coágulo de sangre como resultado de la falta de circulación en el vaso sanguíneo afectado.

Es una complicación de las hemorroides y necesita atención médica inmediata. La formación de coágulos en el ano causa hinchazón, inflamación y dolor, además de plantear riesgos graves para la salud.

El coágulo puede hacer que la sangre que ha entrado en la hemorroide no logre salir totalmente, desarrollando un nódulo bastante duro.

Sus síntomas son muy parecidos a los de otros tipos de hemorroides: picazón, dolor, escozor y posible sangrado.

La gran diferencia está en su aspecto, normalmente muy hinchado y de color azul o morado, además de ser muy doloroso, como mencionamos anteriormente, debido al aumento del volumen local, por lo general de súbita aparición.

Cabe mencionar que el dolor aumenta aún más en las siguientes situaciones:

– en la posición sentado,
andando en bicicleta,
durante las evacuaciones.

Cómo se forma una hemorroide trombosada

El canal del ano posee una parte llena de venas que sirven como una especie de almohadilla para facilitar el paso de las heces.

De una manera general, cuando esas venas se inflaman y causan dolor, ya tenemos un cuadro de hemorroides.

La trombosis hemorroidal se desarrolla en personas que ya tienen hemorroides y se caracteriza por la formación de coágulos en la región afectada.

Causas de las hemorroides trombosadas

Según estudios, la causa principal de este tipo de hemorroides parece ser la disminución del flujo sanguíneo en la zona afectada.

Esto hace que la sangre fluya de forma bastante más lenta, lo que podría favorecer la formación de coágulos.

A menudo la trombosis hemorroidal es el resultado de un cambio en las deposiciones, especialmente después de la eliminación de heces muy duras o cuando se hace un gran esfuerzo para evacuar.

Posibles complicaciones graves de una hemorroide trombosada

Este tipo de hemorroides, que puede ocurrir tanto de forma interna como externa, es el más difícil de ser tratado y puede ser bastante peligroso.

El coágulo de sangre (trombo) atrapado en la almorrana puede bloquear el flujo sanguíneo total o parcialmente.

Si el bloqueo ocurre de forma total, puede producir gangrena en la zona irrigada por la arteria o vena afectada.

Si es parcial, aumenta la probabilidad de infecciones.

Por otro lado, en algunas situaciones, la complicación puede evolucionar a un estado necrótico, que es la muerte permanente de las células en la zona afectada.

Además, si el trombo se escapa de la hemorroide y migra hacia otra parte del cuerpo por la corriente sanguínea, puede ser extremadamente peligroso.

En los casos más graves, puede migrar hacia el corazón, provocando un infarto, o hacia el cerebro, desencadenando un ACV.

Tratamiento de las hemorroides trombosadas internas o externas

Es importante destacar que, por más complicado que pueda parecer, la cura de una hemorroide interna o externa trombosada es posible con un tratamiento apropiado.

Esto significa que es necesario un examen médico lo más rápido posible.

Cabe destacar que no se debe intentar quitar la sangre estancada, pues, además de ser ineficaz, el riesgo de una infección es demasiado grande.

Según sea el caso, los tratamientos pueden ser quirúrgicos o por medio de fármacos. Muchos casos pueden ser tratados sin cirugía, haciendo uso de preparaciones tópicas y remedios orales para aliviar el dolor y la inflamación.

Por lo general, el tratamiento con cirugía se indica sólo en los casos graves, especialmente cuando existe la necrosis del tejido anal.

Los pacientes con enfermedades tales como la diabetes, deficiencias inmunitarias y obesidad requieren mucho más cuidado, porque tienen un mayor riesgo de infecciones.hemorroides trombosadas

Cómo prevenir una hemorroide trombosada

Evitar la trombosis hemorroidal comienza con la prevención de la aparición de las hemorroides.

Para esto basta eliminar los factores causales, con la adopción de hábitos saludables que den lugar a movimientos de intestino regulares.

Se recomienda una dieta que incluya la ingesta de fibra y líquidos en buenas cantidades. Además, el ejercicio físico regular ayuda, así como evitar permanecer mucho tiempo sentado en el inodoro.

Hacer mucha fuerza para evacuar y el uso constante de laxantes perjudica el movimiento intestinal saludable y puede dar lugar a casos de hemorroides o complicar las ya existentes. Estos dos hábitos no deben ser parte de su rutina.

A cualquier signo de cambios en tu rutina al ir al baño, tales como dolor o molestias al evacuar, se recomienda una consulta al médico.

No debes olvidar que muchas enfermedades y sus complicaciones se pueden prevenir cuando están todavía en una etapa temprana.

Esperamos que estas informaciones sobre las hemorroides trombosadas te sean de bastante utilidad.

Si lo deseas, déjanos tus comentarios o preguntas al final de la página.

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