La psoriasis reumatoide

La psoriasis reumatoide es una enfermedad que afecta no sólo a la piel, sino también a las articulaciones.

Aproximadamente entre el 5% y el 30% de los pacientes de psoriasis de ambos sexos entre los 30 y los 55 años pueden ser afectados.




Esta es una enfermedad reumática crónica caracterizada por inflamaciones de múltiples localizaciones, con presencia de lesiones de psoriasis en forma de manchas rojas con escamas blancas.

Principales síntomas de la psoriasis reumatoide

psoriasis reumatoideLesiones de psoriasis vulgaris, normalmente con manchas rojas cubiertas por escamas blancas, que afectan principalmente a los codos, las rodillas o la parte inferior de la espalda.

Inflamación de varias articulaciones de todo el cuerpo, principalmente de las manos y de los pies.

Rigidez de las articulaciones, con posible evolución para la anquilosis (inmovilización progresiva de la articulación) y deformaciones.

Si afecta a las falanges de los dedos, puede ser irreversible.

Aumento del tamaño de algunas articulaciones, provocando dolor.




Las lesiones psoriásicas suelen aparecer muchos años antes de los daños articulares.

Sin embargo, en el 10% de los casos puede ocurrir lo contrario y en el 20% las lesiones ocurren simultáneamente.

Diagnóstico médico de la psoriasis reumatoide

Por lo general, la presencia de las lesiones psoriásicas asociadas con la aparición de síntomas articulares, ya es suficiente para orientar al médico en su diagnóstico.

Sin embargo, dependiendo del caso, es posible que sean pedidos análisis de laboratorio, así como también exámenes radiológicos, que confirmarán la presencia de anomalías en las articulaciones.

Tratamientos recomendados

Normalmente, el tratamiento es realizado con la administración de antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos para aliviar el dolor.




Sin embargo, cuando el dolor es insoportable, el médico puede prescribir infiltraciones locales de corticosteroides.

En ciertos casos, también puede ser recomendada la sinoviortesis.

Se trata de la infiltración de un producto en la membrana sinovial de las articulaciones afectadas, con resultados más rápidos y efectivos.

También puede ser utilizada la llamada terapia térmica, alternando el uso de calor y frío, que ayuda bastante a aliviar el dolor.

En los últimos años han surgido tratamientos novedosos, como el uso de fármacos Anti-TNF, que son utilizados en pacientes que no han logrado mejorías con los tratamientos convencionales.

Por último, es altamente recomendable realizar un tratamiento de rehabilitación con un fisioterapeuta o un especialista en reeducación funcional, con el objetivo de ayudar a recuperar el movimiento de las articulaciones afectadas y evitar el posible endurecimiento de las mismas.

Colaboración: Jorge, de Remedios naturales para la psoriasis.

Esperamos que te sean útiles estas informaciones sobre la psoriasis reumatoide.

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