Qué es el trastorno afectivo bipolar

El trastorno afectivo bipolar (TAB), también conocido simplemente como trastorno bipolar, era conocido hasta hace poco tiempo como psicosis maníaco-depresiva.

Dicho nombre fue abandonado porque no necesariamente tiene síntomas psicóticos, de hecho, la mayoría de las veces los mismos no aparecen.




Pero, ¿que es ser bipolar?

Este trastorno emocional es caracterizado por fluctuaciones o cambios cíclicos del estado de ánimo.

Estos cambios van desde las fluctuaciones normales, como en los estados de alegría y tristeza, hasta pronunciados cambios patológicos y diferentes de lo normal, tales como episodios de manía, hipomanía, depresión y mixtos.

Trastorno afectivo bipolarEs una enfermedad emocional de gran impacto en la vida del paciente, su familia y la sociedad, causando daños a menudo irreparables en diversos sectores de su vida, como en las finanzas, la salud y la reputación, además del sufrimiento psicológico por el que se pasa.

Es relativamente frecuente, afectando aproximadamente a 8 de cada 100 personas y se manifiesta por igual en mujeres y hombres.

Su aparición por lo general se da alrededor de los 20 a 30 años de edad, pero puede comenzar incluso después de los 70 años.

El inicio puede ser tanto por la fase depresiva como por la fase maníaca y puede comenzar gradualmente a lo largo de semanas o meses, o en algunos casos abruptamente en sólo unos días.




Pero además de los claros cuadros depresivos y maníacos, también hay cuadros mixtos (con síntomas depresivos simultáneos a los maníacos), lo que a menudo confunde a los médicos, retrasando el diagnóstico.

Las causas del trastorno afectivo bipolar

La causa propiamente dicha del TAP aun no se conoce totalmente, pero hay factores que pueden precipitar su aparición.

Se sabe que los factores biológicos (relacionados con los neurotransmisores cerebrales), genéticos (del 80% al 90% de los pacientes tiene algún familiar con el mismo problema), psicológicos (traumas o incidentes importantes como una mudanza, cambio de empleo, separación, muerte de un ser querido, etc.) e incluso sociales, se suman en la aparición del trastorno.

En general, los factores genéticos y biológicos pueden determinar cómo el individuo reacciona a los factores de estrés psicológicos y sociales, manteniendo la normalidad o, en cambio, desencadenando el problema.




Tipos de bipolaridad

Hoy en día se acepta la división del trastorno afectivo bipolar en dos tipos: tipo I y tipo II.

– El tipo I es la forma tradicional en la que el paciente presenta episodios de manía alternando con los de depresión.

Las fases maníacas no necesariamente tienen que ser seguidas por fases depresivas, o viceversa.

En la práctica se observa mucho más la tendencia de los pacientes a tener varias crisis de un tipo y pocas del otro.

Incluso hay pacientes bipolares que nunca han tenido fases depresivas y otros que sólo han tenido una fase maníaca mientras que las depresivas fueron muy numerosas.

– El tipo II se caracteriza por no tener episodios de manía, sino de hipomanía con depresión.

Los síntomas de la bipolaridad

Dependiendo de la fase en que el paciente se encuentre, tendrá signos característicos que ayudarán el médico a dar su diagnóstico.

Veamos dichas fases a continuación con sus respectivas características.

La fase maníaca del TAP

Por lo general toma de una a dos semanas para empezar y si no se trata puede durar meses.

El estado de ánimo es muy alto y esto puede significar una alegría contagiosa o una irritación agresiva.

Estas son sus principales características y síntomas:

– Estado de ánimo demasiado excitado, eufórico, alegría exagerada y duradera.

– Irritabilidad extrema, impaciencia o temperamento explosivo.

– Agitación, inquietud mental y física.

– Aumento de la energía e hiperactividad, comenzando muchas cosas al mismo tiempo sin lograr terminarlas.

– Optimismo y confianza exageradas.

– Poca capacidad de juicio e incapacidad de discernimiento.

– Creencias poco realistas sobre sus propias capacidades o facultades, creyéndose con muchos dones o poderes especiales.

– Ideas grandiosas.

– Pensamiento acelerado y conversación muy rápida, saltando de una idea a otra sin parar.

– Facilidad para distraerse e incapacidad para concentrarse.

– Comportamiento inapropiado, provocativo, entrometido, agresivo o de riesgo.

– Gastos excesivos.

– Desinhibición, mayor contacto social y expansividad.

– Aumento del deseo sexual.

– Agresividad física y/o verbal.

– Insomnio y poca necesidad de dormir.

– Posible uso de drogas, en particular cocaína, alcohol y pastillas para dormir.

Tres o más de los síntomas enumerados aquí deben estar presentes durante al menos una semana.

trastorno bipolarLa fase depresiva del TAP

De alguna manera, es lo contrario de la fase maníaca y, cuando no se trata, también puede durar meses.

La depresión, que puede ser de intensidad leve, moderada o severa, se caracteriza por:

– Estado de ánimo melancólico, depresivo.

– Pérdida del interés o placer en las actividades habitualmente agradables.

– Sentimientos de tristeza, vacío o apariencia llorosa / melancólica.

– Inquietud o irritabilidad.

– Aumento o pérdida del apetito / peso, incluso sin estar de dieta.

– Exceso de sueño.

– Estar o sentirse demasiado lento.

– Fatiga o pérdida de energía.

– Sentimientos de desesperanza, culpa o pesimismo.

– Dificultad para concentrarse, recordar cosas o tomar decisiones.

– Dolor u otros síntomas corporales persistentes no causados por enfermedades o lesiones.

– Pensamientos de muerte, incluso con planificación o intentos de suicidio en los casos más graves.

Estos síntomas suelen manifiestarse por dos semanas, como mínimo.

Episodios mixtos del Trastorno Bipolar

En dichos episodios, el paciente puede alternar el mismo día entre la depresión y la manía.

En cuestión de horas, la persona puede llorar, estar triste, sentirse inútil y sin esperanza, y al momento siguiente estar eufórica, sintiéndose capaz de cualquier cosa, o enojada, habladora y agresiva.

Estas son las principales características del estado mixto:

– Síntomas depresivos y maníacos acentuados ocurriendo al mismo tiempo.

– La persona puede estar deprimida por la mañana y con el pasar del día sentirse eufórica, o viceversa.

– También puede estar agitada, acelerada y al mismo tiempo quejarse de angustia y desesperanza.

– A menudo el paciente puede presentar agitación, insomnio y alteraciones del apetito.

– En los casos más severos puede haber síntomas psicóticos (alucinaciones y delirios) además de pensamientos suicidas.

Los síntomas deben estar presentes la mayor parte de los días, por lo menos por una semana.

Otras formas de manifestación del trastorno afectivo bipolar

Existen dos formas más en que este trastorno puede presentarse.

– La hipomanía

La primera es la hipomanía, en que también se produce un estado de ánimo elevado y expansivo, eufórico, pero con mayor suavidad.

Un episodio hipomaníaco, a diferencia de la manía, no es lo suficientemente grave como para causar daños en el trabajo o en las relaciones sociales, o para requerir la hospitalización de la persona.

– La ciclotimia

La segunda forma se conoce como trastorno ciclotímico, o simplemente ciclotimia, en que no hay una alteración crónica o fluctuante del estado de ánimo marcado por numerosos períodos alternados de síntomas maníacos y depresivos.

En realidad, tales síntomas no son lo suficientemente graves ni se producen en cantidad suficiente como para asegurarse de que se tratan de depresión y manía, respectivamente.

Por tanto, podría confundirse fácilmente con la forma de ser de una persona que tenga un estado de ánimo inestable.

Bien, esto ha sido todo por hoy, esperamos que estas informaciones y consejos sobre el trastorno afectivo bipolar te sean de bastante utilidad.

Recuerda que si sospechas que puedas tener este desorden emocional, deberás consultar un profesional para que confirme el diagnóstico.

Si lo deseas, déjanos tus comentarios más abajo.

Si sufres de ansiedad o ataques de pánico, te recomendamos que conozcas:

Un método natural para vencer la ansiedad.

También puede interesarte:

Cómo combatir el estrés emocional.


¿Te gustó esta entrada? Compártela con tus amigos:

Deja aquí tu pregunta o comentario:

ATENCIÓN: antes de enviar tu pregunta o comentario, lee atentamente nuestra Política de Comentarios.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *