Las causas y síntomas de osteoartritis

Actualizado el 17/08/2017

Antes de entrar en tema acerca de los síntomas de la osteoartritis, precisamos entender mejor de qué se trata esta enfermedad, cuáles son sus causas y cómo puede perjudicar la calidad de vida de las personas que la padecen.

Esta es una de las formas más comunes de la artritis y se trata de una enfermedad degenerativa que se produce cuando el cartílago articular que cubre la terminación del hueso se desgasta o se daña de manera irregular.

Normalmente, dicho cartílago evita la fricción entre los huesos de las articulaciones.

Esta característica de la enfermedad hace que el movimiento de las articulaciones afectadas se vuelva extremadamente difícil y doloroso, pues permite que los huesos se rocen entre sí.  

Aunque puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, por lo general ataca las de las manos, rodillas, tobillos, caderas, el cuello y la columna vertebral.

Este es uno de los factores más comunes de limitación funcional en las personas de edad más avanzada, pues el fuerte dolor no les permite realizar muchas de sus actividades cotidianas más sencillas.

Las causas y factores de riesgo de la osteoartritis

Aun no se conoce cuál es la causa primaria de la osteoartritis, pero sus factores de riesgo pueden ser múltiples.

Entre otros, pueden ir desde el desgaste natural debido a la edad y al uso de las articulaciones, hasta el sobrepeso, que sobrecarga las articulaciones, en especial las más grandes. 

Asimismo se sabe que puede desarrollarse como consecuencia de las siguientes condiciones:

  • traumas,
  • enfermedades reumatológicas inflamatorias,
  • necrosis ósea,
  • dolencias congénitas del esqueleto,
  • inyecciones intraarticulares repetidas de corticoides,
  • enfermedades metabólicas y endocrinas,
  • condiciones en que haya comprometimiento de los nervios periféricos.

Los riesgos de que esto ocurra son más grandes en las mujeres, en los ancianos, en los obesos, en los diabéticos y en los portadores de otros problemas reumáticos.

Ciertas ocupaciones o actividades y algunos deportes que implican en mayor uso de las articulaciones, conducen a una tendencia superior a la osteoartritis.

Se sospecha que tenga algún factor genético, pues algunas personas parecen heredar una cierta tendencia a esta condición.

Los principales síntomas de osteoartritis

Por lo general, los signos de esta condición se desarrollan lentamente, empeorando con el paso del tiempo.

Ve a continuación cuáles son sus principales signos:

Dolor de intensidad variable en la articulación afectada.

Hinchazón e inflamación articular.

Enrojecimiento de la piel en la zona afectada.

Calor en la articulación afectada (en ciertos casos puede dar fiebre).

Dificultad en la realización de movimientos articulares, con posibles períodos de rigidez (más acentuada en los primeros pasos, como al levantarse por la mañana, por ejemplo).

Pérdida de flexibilidad.

Sensación de crujidos.

Cabe destacar que estos signos no se manifiestan repentinamente y todos de una sola vez.

Al contrario, la mayoría de las veces van apareciendo gradualmente durante un cierto tiempo hasta el inicio real de la enfermedad.

Cómo se realiza el diagnóstico

Para diagnosticar la osteoartritis, el médico se basa en la historia clínica y el examen físico, buscando por signos como hinchazón, enrojecimiento y crujidos al mover la articulación.

Exámenes de imágenes, como las radiografías, que pueden mostrar espacios interóseos disminuidos, y la resonancia magnética, que detecta el adelgazamiento o la ausencia del cartílago, pueden confirmar el diagnóstico.

Los exámenes de sangre o del líquido sinovial pueden ayudar a excluir otras dolencias articulares, especialmente las infecciosas o inflamatorias.

sintomas de osteoartritis

El tratamiento de la osteoartritis

Si tienes algunos de los signos mencionados, es recomendable que vayas al médico para que te confirme si se trata de osteoartritis y así puedas comenzar un tratamiento de forma temprana.

El tratamiento médico normalmente es individualizado, teniendo en cuenta diversos factores, como:

  • Presencia de otras enfermedades asociadas.
  • Qué articulaciones están afectadas.
  • Gravedad de la enfermedad.
  • Presencia o no de inflamación.
  • Nivel de actividades que el paciente ejerce.

El objetivo principal del tratamiento es mantener el buen funcionamiento de las articulaciones, con la reducción de la sobrecarga y el dolor.

Cabe destacar que la ciencia occidental aun no ha encontrado una cura definitiva para esta enfermedad con remedios farmacéuticos.

Sin embargo, es posible amenizar el dolor, la inflamación y los otros malestares.

Entre los medicamentos que pueden ser utilizados se destacan los siguientes:

– Analgésicos

Son indicados cuando el tratamiento no medicamentoso falla, o es insuficiente. Los analgésicos alivian el dolor, pero no reducen la inflamación.

Los más usados son el paracetamol y la codeína.

El paracetamol, utilizado en los casos de dolor leve a moderado, es tóxico para el hígado cuando se utiliza en altas dosis, por lo que únicamente se debe emplear la dosis prescrita por el médico.

La codeína se indica en los cuadros de dolor más fuerte, por el mínimo de tiempo necesario.

– Antiinflamatorios no esteroides

Estos medicamentos reducen el dolor y la inflamación. Se indican cuando la inflamación es un componente importante o cuando los analgésicos aislados no tienen efecto.

La gran limitación al uso de estos antiinflamatorios es la ocurrencia de efectos secundarios relacionados con el tubo digestivo.

Los pacientes suelen presentar incomodidad gástrica, formación de úlceras y sangrado.

Estos efectos se producen principalmente en personas de edad avanzada, con antecedentes de úlcera, que estén presentando sangrado actual o estén usando anticoagulantes.

Otro efecto secundario es la alteración de los riñones, principalmente en quienes ya tienen comprometimiento de la función de esos órganos.

– Inyección intraarticular

En algunos casos puede ser necesario aplicar la inyección de medicamentos en el interior de la articulación.

Se pueden utilizar antiinflamatorios o un líquido viscoso que ayuda a lubricar la articulación.

Este procedimiento es indicado para los casos de osteoartritis que no mejoran con el uso de los medicamentos ya mencionados.

– Cirurgía

Por último, debemos mencionar que en los casos más graves de osteoartritis, el especialista puede recomendar que sea realizada una cirugía.

Por lo general se utiliza en los cuadros con limitación de movimientos de la articulación y que no responden al tratamiento no quirúrgico.

Se debe realizar antes de que las complicaciones como la atrofia muscular y las deformidades de la articulación se desarrollen.

Existen varias técnicas, entre ellas: retirada de los tejidos inflamados, realineamiento, colocación de prótesis, injerto de cartílago, etc.

Consideraciones finales

Por supuesto que el alivio de la osteoartritis puede lograrse también con terapias alternativas y tratamientos naturales.

De esta manera, se puede mejorar notablemente la calidad de vida del paciente sin los efectos secundarios de los fármacos.

A propósito, te invitamos a que te fijes en nuestra sección Artritis, donde encontrarás algunos tips y tratamientos naturales que te ayudarán a prevenir y aliviar esta enfermedad de las articulaciones.

Bien, esto fue todo por hoy. Esperamos que esta información sobre las características y principales síntomas de osteoartritis te haya sido de bastante utilidad.

Muchas gracias por tu visita y, si lo deseas, déjanos tus comentarios al final de la página.

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