Qué es la osteomielitis

Actualizado el 01/08/2017

La osteomielitis es un cuadro inflamatorio ocasionado por una infección que puede afectar a uno o más huesos, como ya comentábamos en nuestro artículo general sobre las enfermedades óseas.

La mayoría de los casos son consecuencia de una infección por estafilococos, un tipo de bacterias presente en la piel y las mucosas, no obstante, la enfermedad también puede ser causada por hongos o virus.

Los huesos largos de los miembros y de la columna vertebral son los más frecuentemente afectados, sin embargo, la enfermedad puede presentarse en cualquier hueso.

La afección puede permanecer localizada o difundirse por la corriente sanguínea, comprometiendo a otras partes del hueso e incluso a otros tejidos del cuerpo.

Qué es la osteomielitis y cómo comienza la infección

La osteomielitis puede ser definida entonces como un proceso inflamatorio agudo o crónico de origen infeccioso que acomete el canal medular óseo y sus componentes, alcanzando posteriormente a la capa compacta y esponjosa del tejido.

Los microorganismos responsables por la infección en los huesos pueden llegar hasta el mismo de diferentes maneras:

– La circulación sanguínea

Las bacterias presentes en otras partes del cuerpo, tales como las causantes de neumonía o infección urinaria, pueden viajar por la corriente sanguínea hasta un punto debilitado de un hueso.

– Una infección cercana

Las heridas profundas que se hayan infectado también pueden llevar a la osteomielitis, ya que las bacterias presentes pueden difundirse y alcanzar un hueso cerca de la lesión.

– La contaminación directa

La contaminación bacteriana puede ocurrir si la persona se fracturó un hueso, principalmente cuando hay fractura expuesta.

Se puede contraer la enfermedad también durante las cirugías.

Los factores de riesgo

Normalmente los huesos son resistentes a una infección, pero hay algunos factores de riesgo que pueden contribuir efectivamente al desarrollo de la enfermedad.

– Lesiones recientes o cirugía ortopédica

Una fractura grave o una lesión profunda puede llevar a infecciones en las áreas cercanas al tejido óseo.

La cirugía para reparar huesos fracturados o reemplazar las articulaciones desgastadas también puede abrir accidentalmente un camino para que las bacterias entren en el cuerpo e infecten un hueso.

Mordeduras profundas y graves de animales también pueden conducir a la infección.

Además, las caries no tratadas pueden ser profundas hasta el punto de alcanzar los huesos de la mandíbula y causar una osteomielitis mandibular (o dental, como también es llamada).

– Enfermedades de la circulación

Las enfermedades que afecten a la circulación sanguínea, tales como la diabetes, la enfermedad arterial periférica (a menudo relacionada con el tabaquismo) y la enfermedad de células falciformes son otros factores de riesgo importantes.

– El uso de líneas intravenosas o catéteres

Hay un cierto número de condiciones que requieren la utilización de tubería médica para conectar el exterior a los órganos internos, tales como los catéteres urinarios y los tubos utilizados en la hemodiálisis.

No obstante, a pesar de ser necesarios, dichos tubos también puede servir como una forma de entrada de bacterias, aumentando así el riesgo de una infección que podría llevar a la osteomielitis.

– Condiciones que afecten al sistema inmunitario

Las enfermedades, medicamentos y demás condiciones que debiliten las defensas pueden aumentar el riesgo de desarrollar osteomielitis.

Algunos ejemplos:

  • Quimioterapia
  • Trasplante de órganos
  • Diabetes.

– El uso de estupefacientes inyectables

Los usuarios de este tipo de estupefacientes ilícitos tienen una mayor propensión a desarrollar osteomielitis, principalmente porque suelen hacer uso de agujas no esterilizadas para su aplicación.

Los síntomas de osteomielitis

Los principales signos de la enfermedad incluyen:

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Irritabilidad o letargo (principalmente en los niños pequeños)
  • Dolor
  • Hinchazón, calor y rubor en la zona infectada.

En ciertos casos la osteomielitis no causa síntomas o manifiesta signos difíciles de distinguir, por ser muy similares a otros problemas.

De todos modos, es necesario que consultes a un médico si presentas dolor de huesos y fiebre, especialmente si el dolor empeora con el tiempo.

Diagnóstico y pruebas necesarias

El médico suele pedir una combinación de pruebas y procedimientos para diagnosticar correctamente una eventual osteomielitis y, también, para determinar la causa de la infección.

Estas son algunas pruebas que pueden ser solicitadas:

  • Exámenes de sangre, que pueden indicar una cantidad elevada de glóbulos blancos si el cuerpo está luchando contra una infección.
  • Pruebas de imagen, tales como rayos X, tomografía computarizada y resonancia magnética, que pueden revelar detalles del hueso y una posible infección.
  • Biopsia del hueso, en la que el especialista recoge muestras del mismo y las manda analizar en laboratorio. Este método permite identificar la causa de la enfermedad.

qué es la osteomielitis

Tratamiento de la osteomielitis

Si la enfermedad es causada por una infección bacteriana, el tratamiento se realiza básicamente con antibióticos.

Sin embargo, sólo un médico puede indicar cuál es el medicamento más indicado para cada caso, así como la dosis correcta y la duración del tratamiento.

Sigue siempre las indicaciones de tu médico y no interrumpas el tratamiento sin su conocimiento.

La cirugía también puede ser necesaria para quitar el tejido óseo muerto si el paciente tuviera una infección persistente.

Si hay placas de metal en zonas cercanas a la infección, es posible que sea necesario retirarlas.

En el caso de que la infección haya ocurrido luego de la sustitución de una articulación, el especialista tal vez necesite realizar una nueva cirugía para retirar la prótesis y el tejido infectado circundante.

Se podría implantar una nueva prótesis en la misma operación, pero generalmente los médicos esperan hasta que la infección haya desaparecido por completo.

Las posibles complicaciones

La osteomielitis no tratada puede conducir a complicaciones de salud mucho más serias, tales como las siguientes:

  • Osteonecrosis, una condición que causa la muerte del tejido óseo, debido a la ausencia de circulación de la sangre dentro del mismo.
  • Artritis séptica.
  • Crecimiento normal perjudicado en los niños.
  • Cáncer de piel.
  • En los casos más graves, especialmente en pacientes con diabetes o problemas circulatorios, la amputación del miembro comprometido puede ser necesaria.

Conclusión

El resultado del tratamiento de la osteomielitis aguda suele ser positivo.

Sin embargo, la perspectiva de recuperación es menos optimista para los pacientes que tienen osteomielitis crónica.

En estos casos, los síntomas suelen ir y venir por años, incluso habiendo realizado una cirugía reparadora.

Bien, esto ha sido todo por hoy. Esperamos que te sean de bastante utilidad estas informaciones sobre qué es la osteomielitis y cómo tratar esta enfermedad de los huesos.

Muchas gracias por tu visita y, si lo deseas, déjanos tus comentarios al final de la página.

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