En qué consiste la gastritis

La prisa del día a día, la mala dieta diaria y el estado de estrés a que somos sometidos, son algunos de los factores que pueden conducir al desarrollo de lesiones en el cuerpo, especialmente en el tracto digestivo.

La gastritis es una inflamación, infección o erosión del revestimiento del estómago, conocido como mucosa gástrica, causada por factores que pueden irritar o dañar la integridad de la pared estomacal.




Se clasifica por criterios histológicos (visualización del tejido en el microscopio) o por medio de una endoscopía digestiva para evaluar la mucosa gástrica.

Puede durar por un corto tiempo (la llamada gastritis aguda), o meses e incluso años (gastritis crónica).

en que consiste la gastritisGastritis aguda

La gastritis aguda suele ser de repentina aparición, evoluciona rápidamente y es fácilmente asociada con un agente causal específico.

Si no se trata, puede convertirse en una enfermedad crónica, pero por lo general es de naturaleza transitoria.

Este tipo de gastritis presenta enrojecimiento local e inflamación de la mucosa gástrica, pero las características normales del estómago permanecen en su estado normal.




Además, presenta edema y puede haber infiltración de neutrófilos en la pared estomacal.

Gastritis crónica

En la gastritis crónica, existe la presencia de un período prolongado de inflamación en la mucosa gástrica, lo que conduce a una pérdida de la apariencia normal de la pared del estómago, pudiendo evolucionar hacia una atrofia de la pared del estómago o incluso hacia la aparición de una modificación de las células epiteliales de la pared gástrica.

Es posible observar enrojecimiento local, cambios en la textura y aspecto “blando” de la mucosa.

Además, suele presentar inflamación con presencia de linfocitos, células plasmáticas, neutrófilos y atrofia de las células de la pared gástrica.

En qué consiste la gastritis

Cuando comemos, para que nuestro organismo absorba los nutrientes necesarios para la supervivencia, necesitamos que los alimentos sufran cambios en sus estructuras, de forma tal que puedan ser utilizados como fuente de energía para todas nuestras células.

El inicio del proceso digestivo comienza en la boca al masticar. La trituración de los alimentos los humedece y los quiebra en partículas más pequeñas, para una mejor acción de las enzimas presentes en la saliva.




El bolo alimenticio pasa entonces a través de la faringe y el esófago, donde a través de la peristalsis, se mezcla aún más hasta su llegada al estómago.

En el estómago, órgano con una capacidad de aproximadamente 1,2 litros, es donde el bolo sufre una mayor degradación y modificación, tanto del almidón como de las proteínas y las grasas.

El estómago tiene glándulas responsables de la secreción de enzimas que actúan sobre el bolo alimenticio, además de células secretoras del moco que recubre toda su superficie interna.

La mucosa estomacal tiene dos tipos de glándulas tubulares:

a) las glándulas oxínticas (también conocidas como gástricas), que secretan ácido clorhídrico, pepsinógeno, factor intrínseco gástrico y el moco;

b) las glándulas pilóricas, que segregan principalmente moco para proteger del ácido a la mucosa en la región pilórica y además secretan gastrina, una hormona que juega un papel importante en el control de la secreción gástrica como un todo.

El estómago tiene un pH de 2 en condiciones normales. Esta acidez es necesaria para que nuestro organismo logre desestructurar la mayoría de las moléculas del bolo alimenticio y que luego puedan ser absorbidas en el intestino.

Entonces, es importante que estemos en un equilibrio constante para que estos ácidos no afecten a la integridad de la pared de nuestro estómago.

Cuando esto ocurre, tenemos la condición clínica conocida como gastritis, que está relacionada con una producción ineficaz de moco, que deja la mucosa expuesta.

Esta ausencia y/o reducción de mucosidad en el estómago están asociados a factores específicos, como el uso continuado de ciertas clases de medicamentos, ciertos tipos de alimentos, el estado emocional y otros, que inhiben la acción y la producción de las células y glándulas responsables de la síntesis y secreción del moco protector.

En ausencia de dicho moco, el ácido de la región entrará en estrecho contacto con la mucosa gástrica, lo que lleva a su inflamación y, en un período prolongado, puede conducir a la aparición de perforaciones.

Otra modificación que lleva al cuadro de gastritis es la estimulación por distintos motivos de las glándulas productoras de ácido, aumentando la acidificación de forma drástica en todo el revestimiento interno del estómago.

Estos dos cambios tienen acciones concomitantes para la aparición y el desarrollo de la inflamación de la pared interna del estómago conocida como gastritis.

Colaboración: Juan José de Cómo curar la gastritis.

Esperamos que te sean útiles estas informaciones sobre en qué consiste la gastritis.

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