Cómo identificar lunares peligrosos

Actualizado el 18/07/2017

Por lo general todos tenemos estas marcas en la piel, pero, ¿cómo saber cuándo se trata de lunares peligrosos, es decir, que puedan transformarse en melanomas?

Ya sea grandes o pequeños, negros, rojos o marrones, pocos o abundantes, ¿quién no tiene o ha tenido algún lunar en su cuerpo?

Prácticamente todas las personas tienen o tendrán por lo menos algunos a lo largo de su vida.

Para que te hagas una idea, 30 es el número promedio de lunares que tiene en su cuerpo o en su rostro una persona blanca. Sin embargo, muchas personas llegan a tener hasta 400 de estas pequeñas marcas.

¿Pero qué significan estas manchas?

¿Son sinónimo de apariencia exclusiva y encanto, o pueden ser una imperfección que ofrezca riesgos para la salud?

En verdad, los lunares son pequeñas zonas de la piel, planas o con protuberancias, que pueden tener distintos colores, desde tonos color naranja hasta marrón oscuro o negro.

Esto se debe a la producción en exceso de melanina en ciertos grupos de células cutáneas.

Aun no se conoce a fondo el motivo de esta sobreproducción del pigmento, ni tampoco si estas pequeñas manchas tendrían alguna función en especial en nuestro cuerpo.

Pero lo que es importantísimo que tomes conciencia es que, detrás de un lunar, puede existir un cáncer capaz de acabar con la vida.

Por eso, si después de leer este artículo sospechas de algo, es altamente recomendable que te hagas examinar por un dermatólogo.

Los lunares y los riesgos del cáncer de piel

La gran mayoría de los lunares en la piel no son malos y suelen ser inofensivos para la salud, representando sólo un problema de carácter estético.

Sin embargo, algunos de ellos pueden modificarse y transformarse en lunares malignos, por lo que es recomendable estar siempre atentos a sus características.

De acuerdo con las estadísticas, sólo uno entre un millón de lunares sufre cambios transformándose en un melanoma, la forma más grave del cáncer de piel.

En realidad, lo que determina las mayores o menores posibilidades de desarrollarse un melanoma, son los factores de riesgo que tiene la propia persona.

Entre dichos factores, uno de los más importantes es representado por los antecedentes familiares de presencia de nevus displásicos o atípicos.

Cabe destacar que este tipo de nevus tiene un aspecto distinto al de los lunares comunes.

Un lunar atípico o displásico es por lo general más grande que los normales y tiene bordes más difíciles de determinar.

Su color suele ser irregular, pudiendo variar de marrón oscuro a rosado, y algunas partes de los mismos pueden elevarse por encima del nivel normal del resto de la piel.

Otros factores de riesgo bastante frecuentes son la piel blanca y sensible al sol, por lo general con muchas pecas o manchas, además del pelo rubio o pelirrojo.

No obstante, la excesiva exposición a la radiación solar en los horarios peligrosos o sin la debida protección es una de las principales causas del desarrollo de lunares peligrosos.

Además, estudios muestran que la principal causa del cáncer de piel está relacionada con las quemaduras solares en la infancia.

Cómo identificar si tienes lunares peligrosos

Por supuesto que es fundamental que se conozcan los riesgos de padecer cáncer de la piel, pero también es necesario saber cuando un lunar comienza a presentar cambios peligrosos y que se visite un dermatólogo si fuera necesario.

Hay 7 signos que pueden alertarte sobre el potencial maligno que pueda tener un lunar.

Pero antes de ir al grano, queremos aclararte que la presencia de estos signos no significa directamente que los lunares sean malignos o cancerosos.

Sólo representan una alarma para que acudas al dermatólogo, pues sólo con un examen minucioso y profesional se podrá obtener un diagnóstico apropiado.

como identificar lunares peligrosos

1 – Bordes irregulares o difusos

Los lunares benignos tienen bordes bien definidos.

Si tienes algún lunar que no sepas con clareza dónde empieza y dónde termina, debes sospechar.

2 – Forma irregular

Normalmente los lunares son redondos.

Si encuentras un lunar asimétrico, o sea, que sus dos mitades no sean iguales o por lo menos parecidas, vigílalo con atención.

3 – Más de un color

Si un mismo lunar presenta varios colores, como café, negro y rojo, por ejemplo, puede ser un signo de alarma y deberás estudiarlo con más atención. 

4 – Tamaño grande

Normalmente los lunares tienen hasta 5 o 6 mm de diámetro.

Si tienes un lunar más grande que eso, o si ha crecido desde la revisión anterior, ponle mucha atención.

5 – Lunar que se inflama, pica, duele, sangra o se ulcera

Si tu lunar tiene alguna de estas características o le ha salido alguna costra, es recomendable que consultes un dermatólogo, pues son fuertes signos de su potencial maligno.

6 – Aparece de forma brusca y se pone negro

Si tu lunar apareció de repente y su color se volvió negro, debes sospechar de su malignidad.

7 – Antecedentes familiares

Si tienes muchos lunares y en tu familia hay antecedentes de cáncer de piel o de lunares malignos, es importante que consultes un dermatólogo.

Los lunares no son hereditarios, sin embargo, recuerda que compartes con tus familiares el mismo tipo de piel.

Eso significa que tienes el mismo tipo de susceptibilidad que ellos a padecer esta clase de enfermedades.

Por lo tanto, si algún integrante de tu familia tiene este problema, deberás tener una especial atención.

Conoce los tipos de lunares malignos con la regla ABCDE

Una buena forma de grabar mejor toda esta información es con una regla denominada “ABCDE”, que sin lugar a dudas te ayudará a identificar los cambios negativos en tus lunares.

tipos de lunares malignos

Esta regla considera las principales características que suele tener un lunar maligno:

– A: se refiere a la asimetría, es decir, un cambio en la forma del lunar en que las mitades no coinciden.

– B: es acerca de los bordes irregulares, o sea, un cambio en que el contorno del lunar deja de ser regular.

– C: significa colores no uniformes, una transformación en que comienzan a aparecer distintos colores en un mismo lunar.

– D: es sobre el diámetro, es decir, un cambio en que el lunar crece y su tamaño pasa de los 6mm.

– E: se refiere a la evolución del lunar, o sea, los cambios que pueda presentar en su aspecto, tales como el color, el tamaño e incluso la formación de una costra, que en ciertos casos puede sangrar.

Otros signos de alerta

Por otra parte, hay signos tales como la sensibilidad, dolor, heridas que no cicatrizan, hinchazón, sangrado o la propagación del color desde un punto a otro de la piel, que pueden ser alertas de la existencia de lunares malignos o cáncer de piel (melanoma).

En resumen, debes tener una especial atención y mucho cuidado con lo siguiente: cuando un lunar presenta características de la regla ABCDE o alguno de los signos del párrafo anterior, es muy recomendable que consultes a un dermatólogo para que haga una evaluación de la posibilidad de tratarse de un lunar maligno o de un melanoma.

Bien, hemos llegado al final de otro artículo y de verdad esperamos que toda esta información acerca de cómo identificar lunares peligrosos te sea de bastante utilidad para que tomes los cuidados necesarios con la finalidad de prevenir el cáncer de piel.

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