Cómo empieza el vitíligo

El día de hoy veremos cómo empieza el vitíligo y algunas de sus principales características.

El vitíligo puede ser definido como una afección que causa la falta de pigmentación en la piel, caracterizada por manchas blancas de diversos tamaños, que pueden estar localizadas en cualquier parte del cuerpo, incluyendo las membranas mucosas y el cabello.




No es una enfermedad contagiosa o que pueda causar trastornos a la salud física, no obstante, puede causar graves problemas relacionados con la vida social y la autoestima de quien la padece.

Principales síntomas y cómo empieza el vitíligo

como empieza el vitiligoLa mayoría de los pacientes con vitíligo no manifiesta ningún síntoma aparte de la aparición de manchas blancas en la piel.

Sin embargo, en algunos casos, hay pacientes que reportan una mayor sensibilidad en la zona afectada.

La mayor preocupación de los dermatólogos está relacionada a los síntomas emocionales que los pacientes pueden desarrollar en razón de la enfermedad.

Por ese motivo, en algunos casos se recomienda la orientación psicológica, que puede tener efectos muy positivos en los resultados del tratamiento.




Tipos de vitíligo

Dependiendo de sus características, la enfermedad puede ser clasificada en dos tipos:

1- Segmentario o unilateral

Esta forma de la enfermedad se caracteriza por el aparecimiento repentino de una mancha que crece durante un determinado período y luego se estaciona.

Se manifiesta sólo en un lado del cuerpo y por lo general suele acompañar el trayecto de un nervio.

Parte del cabello y el vello también pueden perder su pigmentación.

2- No segmentario o bilateral

Este es el tipo más común. Se manifiesta en ambos lados del cuerpo de forma simétrica (ambas manos, ambos pies, ambas rodillas, etc.).

En la mayoría de los casos se inicia como una mancha en un área pequeña, que con el tiempo puede aumentar de tamaño.




Dichas manchas suelen aparecer inicialmente en las extremidades, extendiéndose posteriormente hacia otras zonas del cuerpo.

Este tipo de vitíligo se manifiesta de forma cíclica: hay períodos en que se desarrolla la enfermedad y otros en que se estanca.

Estos ciclos se producen a lo largo de toda la vida. Su duración y el tamaño de las zonas despigmentadas tienden a ser más grandes con el tiempo.

El diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico es esencialmente clínico, pues las manchas hipopigmentadas suelen tener localización y distribución características.

Sin embargo, puede ser complementado con una biopsia cutánea o el uso de la lámpara de Wood (especialmente en los pacientes de piel muy blanca).

Las pruebas de sangre pueden ser utilizadas para revelar la presencia de otras enfermedades de origen autoinmune, tales como el lupus eritematoso o la enfermedad de Addison.

El historial familiar también puede ser contemplado, pues ciertas teorías consideran que un factor genético pueda contribuir al desarrollo de la enfermedad.

Es importante destacar que el diagnóstico siempre debe ser realizado por un dermatólogo.

Tratamiento para el vitíligo

El tratamiento debe ser discutido con el especialista, de acuerdo a las características del paciente y debe ser iniciado lo más rápido posible.

Entre las opciones terapéuticas está el uso de medicamentos que inducen la repigmentación de las regiones afectadas.

También pueden emplearse tecnologías como el láser, así como técnicas quirúrgicas para el trasplante de melanocitos.

Es importante recordar que la enfermedad puede tener un excelente control con la terapia adecuada y en muchos casos la piel puede repigmentarse por completo, sin diferenciación de color.

Prevención del vitíligo

Como en cerca del 30% de los casos hay un factor genético en el desarrollo de la enfermedad, los familiares de personas afectadas deben realizar una vigilancia periódica de la piel y recurrir a un dermatólogo en el caso de que aparezcan regiones despigmentadas, con la finalidad de detectar la enfermedad de forma temprana e iniciar un tratamiento apropiado.

En los pacientes con diagnóstico de vitíligo deben ser evitados los factores que puedan precipitar la aparición de nuevas lesiones o aumentar las ya existentes.

Evitar el uso de ropa demasiado justa o que cause fricción sobre la piel, disminuir la exposición al sol y controlar el estrés son buenas medidas de prevención.

Colaboración: Fernando, de Cómo mejorar el vitíligo.

Esperamos que estas informaciones sobre cómo empieza el vitíligo te sean de utilidad.

Si tienes vitíligo, te recomendamos que conozcas:

Un método natural para tratar el vitíligo.

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Los tratamientos para el vitíligo.


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