Cómo combatir el estrés emocional

En determinadas situaciones de nuestra vida, casi todos ya sentimos la sensación de que no hay nada que podamos hacer para disminuir el nivel de estrés.

Las cuentas se acumulan, las horas parecen no ser más suficientes para tantas tareas, las responsabilidades de la carrera o la familia son cada vez más exigentes…




La buena noticia es que todos tenemos muchos más recursos a nuestra disposición de lo que podamos imaginar.

De hecho, el simple conocimiento de que tenemos el control de nuestra vida es el fundamento de la gestión del estrés.

En otras palabras, el eje central de la gestión del estrés gira en torno del control: de tus pensamientos, tus emociones, tu calendario, tu entorno y la forma como lidias con los problemas.

Descubre cómo combatir el estrésEl objetivo final es una vida equilibrada, con tiempo suficiente para el trabajo, las relaciones, la relajación y la diversión.

Además, debes adicionarle una buena dosis de capacidad de resistencia y perseverancia para manejar las situaciones de presión en la vida y, por lo tanto, llevar a los desafíos a una conclusión exitosa.

Las causas del estrés

De una manera muy amplia, la respuesta al estrés es una reacción inmediata e intensa que implica la movilización general de los recursos del organismo.

Se produce en situaciones que supongan importantes exigencias para la persona, ya sea por implicar una pérdida, o porque es una amenaza o un gran desafío.




Esta reacción general incluye respuestas fisiológicas (corazón acelerado, sudores fríos, músculos tensos, …), cognitivas (aumento de la atención, mayor velocidad del pensamiento, …) y motoras (huir del peligro o luchar contra él).

Estas respuestas deben servir para facilitar un mejor manejo de la situación y obtener una respuesta más efectiva.

O sea, la respuesta del estrés en sí no es perjudicial. Más bien es una reacción adaptativa que nos permitió sobrevivir en el tiempo, pues es vital para dar respuestas a las situaciones de amenaza.

Sin embargo, cuando esta reacción aparece de forma muy frecuente, intensa y duradera, puede producir el desgaste de recursos, conduciendo a la aparición de varios problemas de salud, que se denominan genéricamente patologías asociadas con el estrés.




Identifica las fuentes de estrés en tu vida

La gestión del estrés comienza con la identificación de las fuentes que lo generan.

Esto no es tan fácil como pueda parecer, porque las verdaderas fuentes no siempre son evidentes y es muy fácil ignorar tus propios pensamientos, sentimientos y comportamientos que lo generan.

Por ejemplo, es posible que seas consciente de que estás siempre preocupado por los plazos en tu trabajo, pero tal vez sea su aplazamiento, en lugar de las exigencias del trabajo en sí, que te generan estrés.

Debes hacer el ejercicio de observar de cerca tus hábitos, actitudes y disculpas:

– ¿Sueles explicar los síntomas del estrés como algo temporal, incluso si no recuerdas la última vez que hiciste una pausa para descansar?

– ¿Identificas a los síntomas del estrés como parte de tu trabajo y de tu vida, o incluso como una parte de tu personalidad?

– ¿Culpas a los demás o a eventos externos como responsables de tu estrés?

– ¿Ves al estrés como algo normal y corriente?

Descubre cómo combatir el estrés de forma saludable

Hay muchas formas saludables de controlar, prevenir y tratar el estrés, pero todas requieren que hagas ciertos cambios en tu vida.

A continuación te proporcionamos 6 técnicas efectivas para manejar el estrés, pero como cada persona tiene una respuesta única, no existe un método que se adapte a todo el mundo o a todas las situaciones.

Por lo tanto, deberás probar diferentes técnicas y estrategias para elegir la que mejor se adapte a tí.

Técnica Nº 1: Evita el estrés innecesario

No todo el estrés puede o debe ser evitado, y no es saludable evitar una situación que necesita ser resuelta o abordada.

Pero hay situaciones que deben ser evitadas y posiblemente te sorprendas con la cantidad de factores estresantes que pueden ser eliminados de tu vida.

– Aprende a decir “no”. Conoce tus límites e intenta cumprirlos, ya sea en tu vida personal o profesional. Aceptar más responsabilidades de las que puedas enfrentar es una receta infalible para el estrés.

– Evita a las personas que te causan estrés agobiante. Si alguien le trae constantemente estrés a tu vida y no logras evitarlo, limita el tiempo que pasas con esta persona.

Cómo controlar el estrés– Trata de obtener el control sobre tu entorno. Si las noticias de los periódicos y la televisión te dejan estresado(a), cierra el periódico y cambia el canal. Si el tráfico te deja tenso(a), intenta ir por un camino más libre. O sea, trata siempre de descubrir una alternativa que esté bajo tu control.

– Evita los temas “difíciles”. Si te alteras fácilmente por cuestiones polémicas, evita abordar estos temas.

– Organiza tu lista de tareas por prioridades. Si tienes muchas tareas para llevar a cabo, es importante que distingas entre las que “deberías hacer” y las que “debes hacer”. Pon las tareas que no son realmente necesarias al final de la lista o simplemente elimínalas.

Técnica Nº 2: Cambia la situación

Si no puedes evitar una situación estresante, intenta cambiarla. Descubre lo que puedes hacer para cambiar las cosas y que el problema no se presente en el futuro.

– Expresa tus sentimientos en lugar de reprimirlos. Si alguien hace algo que te molesta, comunícale tus preocupaciones de manera abierta y respetuosa.

– Asume el compromiso de cambiar. Cuando le pidas a alguien que cambie su comportamiento, debes estar dispuesto a hacer lo mismo.

– Se más asertivo. Hazle frente a los problemas, esforzándote para anticiparlos y prevenirlos.

– Haz una mejor gestión de tu tiempo. Cuando estás atrasado y con muchas cosas que hacer, es difícil que te mantengas tranquilo y centrado. Organízate con antelación y asegúrate de no sobrecargarte con el trabajo, en virtud de tu tiempo disponible.

Técnica Nº 3: Adáptate al factor estresante

Si no logras cambiar el factor estresante, cámbiate a tí mismo(a). Puedes adaptarte a las situaciones de estrés y recuperar tu sensación de control cambiando tus expectativas y tu actitud.

– Reencuadra el problema. Trata de ver las situaciones de estrés desde una perspectiva más positiva y como una oportunidad para detener y reagrupar tus pensamientos.

– Dale un “zoom” al problema. Toma la perspectiva de la situación estresante y pregúntate lo importante que será a largo plazo. ¿Te importará dentro de un mes? ¿Un año? ¿Vale la pena que te molestes?

– Ajusta tus estándares. El perfeccionismo es una fuente importante de estrés. Deja de exigir la perfección y establece nuevos estándares razonables para tí y los demás.

– Concéntrate en lo positivo y constructivo. Cuando sientas que estás a punto de ser afectado(a) por una reacción perjudicial, tómate un momento para reflexionar sobre todas las cosas que aprecias en tu vida, incluyendo tus propias cualidades positivas y presentes.

Técnica Nº 4: Acepta las cosas que no puedes cambiar

Algunas fuentes de estrés son inevitables. No se pueden cambiar factores tales como la muerte de un ser querido, una enfermedad grave o una recesión nacional.

En tales casos, la mejor manera de lidiar con el estrés es aceptar las cosas como son.

– No trates de controlar lo incontrolable. Muchas cosas en la vida están fuera de nuestro control, en particular el comportamiento de los demás. Sólo debes centrarte en lo que puedas controlar, como la forma en que vas a reaccionar a los problemas, las acciones que debes tomar y el apoyo que necesitas pedir, entre otras cosas.

como combatir el estres– Sigue adelante. Cuando nos enfrentamos a grandes desafíos, debemos verlos como oportunidades para el crecimiento personal. Si tus propias decisiones fueron inadecuadas y han contribuido al problema, debes tratar de aprender de tus propios errores.

– Comparte tus sentimientos. Habla con un amigo de confianza o haz una cita con un terapeuta. Expresar lo que te está pasando puede serte de mucha ayuda, incluso si no hay nada que puedas hacer para cambiar la situación.

– Aprende a perdonar. Acepta el hecho de que vivimos en un mundo de cosas buenas y malas, en que la gente comete errores. Deja ir la ira y el resentimiento. Líbrate de la energía negativa para perdonar y poder seguir adelante.

Técnica Nº 5: Tómate un tiempo para la diversión y la relajación

Además de ser una actitud positiva en tu vida, esto puede ayudarte a reducir el estrés y revitalizarte.

Si regularmente te tomas un tiempo para la diversión y la relajación, permitirás que se construya una barrera para la gran mayoría de los factores generadores de estrés, así como también desarrollarás una forma mucho mejor de enfrentarlos y erradicarlos.

Estas son algunas maneras saludables para relajarte y revitalizarte:

  • Caminar.
  • Hacer actividades en la naturaleza.
  • Compartir actividades con amigos y familiares.
  • Soltar un poco de tensión con ejercicios físicos.
  • Tomarte un buen baño relajante.
  • Disfrutar de una buena taza de café o té.
  • Practicar jardinería.
  • Participar de una sesión de masajes.
  • Oír música.
  • Ver una comedia.

– Separa un tiempo para la relajación. Incluye el descanso y la relajación en tu programación diaria. No permitas que otras obligaciones te impidan realizar esta gran actividad.

– Conéctate con los demás. Pasa un tiempo con las personas que te importan. Un fuerte sistema de apoyo es un excelente inhibidor de los efectos negativos del estrés.

– Haz algo que disfrutes todos los días. Realiza actividades de ocio que te proporcionen alegría, pierde temporalmente la noción del tiempo e involúcrate en algo que te haga olvidar de tus problemas.

– Mantén el sentido del humor. Esto incluye la capacidad de reírte de tí mismo. El acto de la risa ayuda a tu cuerpo a combatir el estrés de varias maneras. La liberación de endorfinas en el torrente sanguíneo es un excelente inhibidor de los síntomas dañinos del estrés.

Técnica Nº 6: Adopta un estilo de vida saludable

Puedes aumentar tu resistencia al estrés mediante el fortalecimiento de tu salud física.

– Haz ejercicios físicos regularmente. La actividad física juega un papel clave en la reducción y prevención de los efectos del estrés. Tómate un tiempo para hacer al menos 30 minutos de ejercicio diario, tres veces a la semana.

– Sigue una dieta saludable. Toma conciencia de lo que comes, pues un cuerpo bien nutrido siempre está mejor preparado para enfrentar el estrés.

– Disminuye la cafeína y el azúcar. Los niveles de energía temporalmente altos que la cafeína y el azúcar proporcionan, en la mayoría de los casos terminan con el efecto contrario: una caída brusca de la energía y un cambio negativo del estado de ánimo.

– Evita el alcohol, los cigarrillos y las drogas. Esta puede ser una salida fácil para el estrés, pero el alivio es sólo momentáneo. Enfrentar los problemas con una mente clara es la mejor estrategia para solucionarlos.

– Duerme lo suficiente. El sueño adecuado nutre nuestro cuerpo y nuestra mente. La fatiga contribuye a aumentar los niveles de estrés, ya que reduce la capacidad de concentración y la claridad de pensamiento.

Un consejo final para combatir el estrés

Cada persona tiene un nivel ideal de estrés que le da plena satisfacción:

  • Por debajo de este nivel nace la falta de motivación y el aburrimiento.
  • Por encima, aparece la tensión desagradable e incapacitante.

Esfúerzate por encontrar el nivel de estrés que sea más adecuado para tu vida.

Bueno, esto ha sido todo por hoy, esperamos que estas informaciones y consejos sobre cómo combatir el estrés te sean de bastante utilidad.

Si lo deseas, déjanos tus comentarios más abajo.

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