Cómo atenuar la sudoración nocturna

La sudoración nocturna puede tener varias causas y no siempre representa una grave enfermedad.

Sin embargo, en ciertos casos, el sudor excesivo durante el sueño puede ser un signo de graves problemas de salud.




Entonces, ¿cómo distinguir entre un caso y el otro? En verdad no hay una manera sencilla de hacerlo para una persona que no tenga conocimientos médicos, pero sin duda es posible encontrar algunas pistas.

Los sudores nocturnos que deben ser causa de preocupación y precisan ser investigados son los que empapan la ropa y las sábanas repetidamente en noches no muy calurosas, especialmente si están asociados a otros síntomas, tales como:

sudoracion nocturna– fiebre
– pérdida de peso
– bultos en el cuerpo (inflamación de los ganglios linfáticos)
– cansancio extremo
– comezón en varias partes del cuerpo
– tos con catarro y vetas de sangre
– falta de aliento
– dolor en el pecho
– palpitaciones
– diarrea.




En estos casos, entre las posibles causas pueden mencionarse:

– infecciones agudas o enfermedades crónicas (como la tuberculosis);

– linfomas y otros tipos de cáncer;

– baja repentina del nivel de glicosis en la sangre, algo bastante común en los pacientes de diabetes, especialmente aquéllos que usan insulina;

– el uso de ciertos medicamentos.

Cualquier persona que sufra de sudoración nocturna y tenga alguno de los síntomas antes mencionados debe buscar atención médica, especialmente los pacientes de enfermedades crónicas conocidas.

Existe también un trastorno denominado hiperhidrosis del sueño que produce sudoración excesiva, especialmente en las manos, pies, axilas, cara y cráneo.

Además, el sudor nocturno es algo muy frecuente entre las mujeres jóvenes en su período menstrual y en las mujeres que están en la menopausia, por las alteraciones hormonales que ocurren en dichos períodos.




Por otra parte, las apneas del sueño, las pesadillas y el sonambulismo también se encuentran entre las causas más comunes, estas dos últimas debido a la intensa actividad del sistema nervioso.

Sin embargo, la transpiración que muchas personas tienen en las noches de calor es probablemente normal para quienes no tienen ningún otro síntoma preocupante.

De todos modos, incluso las personas asintomáticas deberían prestar atención a la sudoración nocturna y llevar un registro de su temperatura, aparte de los medicamentos y alimentos que ingieren diariamente.

Si la transpiración durante la noche es persistente, siempre es mejor someterse a una evaluación clínica que quedarse en la duda si podría ser el signo de alguna enfermedad.

Remedios naturales para la sudoración nocturna

Si sufres de sudores nocturnos que no estén asociados con posibles enfermedades, los siguientes remedios caseros podrán ayudarte.

– Aceite de onagra (prímula)

Este aceite esencial es extraído de una flor con altos niveles de ácido gamma-linolénico (GLA), un ácido graso que ayuda a controlar la sudoración nocturna.

Puede ser consumido en forma de suplementos dietéticos.

– Homeopatía

Entre los remedios homeopáticos recomendados para la transpiración nocturna podemos mencionar:

Lachesis: puede ser muy efectivo en los casos en que, además de los sudores nocturnos, se sufra de una sensación de mucho calor interno y enrojecimiento de la cara, además de un sentimiento de irritabilidad.

Azufre: puede ser muy útil cuando, además de la transpiración, la persona sufra de un gran calor en las piernas y los pies, aparte de un dolor intenso en las piernas.

– Infusión de salvia

La salvia es una planta medicinal utilizada en especial para atenuar los sofocos derivados de la menopausia, debido a su alto contenido de fitoestrógenos.

Además, actúa directamente sobre las glándulas sudoríparas.

Prepárala como lo harías con cualquier otra infusión y toma una taza 2 veces al día.

– Infusión de trébol rojo

El trébol rojo tiene propiedades que mejoran los síntomas físicos y emocionales de la menopausia.

Prepara una infusión y toma una taza 2 veces al día.

– Aceite de linaza

Este aceite es rico en lignanos, un tipo de compuesto que ayuda a normalizar los niveles de estrógeno en el cuerpo, ayudando a aliviar el sudor nocturno.

Puede ser encontrado en su forma líquida o en cápsulas.

La dosis normal para adultos es 1 a 2 cucharadas soperas de aceite o 1 a 2 cápsulas al día.

– Los productos de soya

Los derivados de soya tienen altos niveles de fitoestrógenos.

Este compuesto de la planta mejora el equilibrio hormonal de la mujer y ayuda a aliviar la sudoración excesiva, además de otros síntomas de la menopausia.

Esperamos que estas informaciones acerca de cómo atenuar la sudoración nocturna te sean de bastante utilidad.

Si sudas demasiado, te recomendamos que conozcas:

Un método natural para eliminar la sudoración excesiva.

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