A qué se debe el insomnio

El insomnio es un trastorno persistente que afecta a la capacidad de una persona conciliar el sueño o de permanecer dormida toda la noche.

Las personas con insomnio a menudo empiezan el día ya sintiéndose cansadas, tienen problemas de humor, falta de energía y su rendimiento en el trabajo o en los estudios es bastante perjudicado, es decir, la calidad de vida tiende a ser comprometida por este trastorno.




Muchos adultos tienen este problema en algún momento de su vida, pero algunas personas tienen insomnio crónico, que puede durar por un período de tiempo muy superior a lo normal.

Además, el insomnio también puede ser un trastorno secundario causado por otras razones, tales como una enfermedad o el uso inadecuado de ciertos medicamentos.

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A continuación puedes ver las causas más comunes del insomnio:

– El estrés

La mayor parte de las preocupaciones relacionadas con el trabajo, los estudios, la salud o la familia pueden mantener tu mente activa durante toda la noche, dificultando mucho la conciliación del sueño.




Acontecimientos que normalmente producen mucho estrés, tales como la muerte o enfermedad de un ser querido, el divorcio o la pérdida del empleo, también pueden desencadenar episodios de insomnio.

– La ansiedad

La ansiedad cotidiana y los trastornos de ansiedad severa, tales como el trastorno de estrés postraumático, pueden perturbar el sueño.

Preocuparse por lo difícil que será conciliar el sueño, por lo general también puede conducir a insomnio con mayor facilidad.

– La depresión

Una persona con depresión puede dormir más de lo normal o también puede no ser capaz de dormir. El insomnio es bastante común en los casos de depresión.

– Ciertas enfermedades

El dolor crónico, la dificultad para respirar o la necesidad frecuente de orinar puede conducir al insomnio.

Ejemplos de condiciones asociadas con el insomnio incluyen:

  • Artritis
  • Cáncer
  • Enfermedades respiratorias
  • Insuficiencia cardíaca
  • Trastornos de la tiroides
  • Reflujo gastroesofágico
  • ACV
  • Mal de Alzheimer
  • Mal de Parkinson.

– Cambios en el ambiente u horario de trabajo

Viajar o cambiar el horario de trabajo puede causar una alteración en el ritmo cardíaco del cuerpo y en el llamado “reloj biológico”, dificultando la aparición del sueño.




– Malos hábitos

Los malos hábitos a que nos referimos incluyen irregularidades del sueño, tales como: dormir y despertar en diferentes momentos de cada día; actividades estimulantes antes de acostarse; dormir en ambientes inadecuados e incómodos, como en un lugar muy luminoso; dormir frente a la televisión o con la luz encendida.

– Los medicamentos

Ciertos medicamentos pueden interferir en la capacidad de una persona para conciliar el sueño o permanecer durmiendo, incluyendo antidepresivos, medicamentos para la hipertensión, antialérgicos, estimulantes y corticoides.

Otros fármacos que contienen cafeína y otras sustancias estimulantes también pueden desencadenar el insomnio.

– Cafeína, nicotina y alcohol

El café, el té, los refrescos de cola (gaseosas) y otras bebidas que contienen cafeína son estimulantes muy conocidos y comunes en la vida cotidiana.

En verdad, su consumo no es una causa directa del insomnio, pero en algunos casos puede ser un factor desencadenante del mismo.

Beber café en la noche, por ejemplo, puede dificultar bastante el inicio del sueño.

La nicotina presente en el tabaco es otro estimulante que puede causar insomnio.

El alcohol incluso puede ayudar a dormir, pero dificulta las etapas más profundas del sueño. De esta manera, puede hacer que una persona se despierte por la noche.

– Comer demasiado tarde

Comer un refrigerio ligero antes de acostarse es recomendado, pero comer en exceso puede hacer que la persona se sienta físicamente incómoda al acostarse, dificultando la conciliación del sueño.

Además, hay personas que tienen acidez y reflujo, lo que también perjudica bastante el sueño.

– La edad

El insomnio puede volverse un trastorno más frecuente con la edad. El ruido y otros cambios en el medio ambiente pueden despertar a una persona mayor con mucho más facilidad que alguien más joven.

Lo que ocurre es que, con la edad, el reloj del cuerpo cambia, haciendo que la persona se sienta cansada más temprano en la noche y se despierte más temprano en la mañana.

Con el tiempo, muchas personas suelen volverse menos activas física y socialmente.

Esta falta de actividades diarias puede interferir con una buena noche de sueño, pues, cuanto menos activa sea la persona, más tiempo tendrá para tomar una siesta durante el día, perjudicando su sueño por la noche.

El dolor producido por ciertas afecciones como la artritis o los problemas de la espalda, así como la depresión, la ansiedad y el estrés, pueden perjudicar la calidad del sueño.

Los hombres mayores muy frecuentemente desarrollan agrandamiento de la próstata, lo que puede conducir a la necesidad frecuente de orinar, interrumpiendo su sueño.

En las mujeres, los síntomas de la menopausia también pueden ser perjudiciales e impedirlas de tener una buena noche de sueño.

Otros trastornos que perjudican el sueño y que también se vuelven más comunes con la edad son la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas.

Además, las personas mayores por lo general hacen un mayor uso de medicamentos que los jóvenes.

Esperamos que esta entrada sobre a qué se debe el insomnio te sea de bastante utilidad.

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